La parroquia San Joaquín vivió un momento histórico y profundamente significativo con la celebración, por primera vez, de la fiesta del Niño Jesús de Praga, una festividad especialmente dedicada a los niños y a las familias de la comunidad parroquial.
La Santa Misa de Vísperas que se realizó el día sábado 24 de enero, fue presidida por el padre Edyl Villanueva, quien en su homilía destacó el profundo sentido espiritual de la devoción al Niño Jesús, subrayando que esta celebración fue cuidadosamente esperada, planificada y preparada con el objetivo de ofrecer a los niños un espacio privilegiado de encuentro con Cristo desde su infancia.
Durante la celebración, el padre Villanueva explicó que la imagen del Niño Jesús de Praga, recientemente entronizada en la parroquia, fue traída desde la Argentina gracias al apoyo de benefactores, convirtiéndose así en un signo de comunión y de gracia que no pertenece únicamente a un barrio o zona específica, sino a toda la comunidad parroquial. Con esta entronización, la parroquia inicia oficialmente esta devoción, que desde ahora contará con un espacio permanente para la veneración y oración de los fieles.
En su reflexión, el sacerdote invitó a contemplar la infancia de Jesús, una infancia que revela la fragilidad humana y, al mismo tiempo, la cercanía amorosa de Dios. Señaló que el Niño Jesús nos llama a acercarnos a la santidad desde la sencillez, la humildad y la confianza plena en el Señor.
A la luz del Evangelio proclamado, el padre Villanueva recordó que Jesús inicia su vida pública tras la misión de Juan Bautista, proclamando la llegada del Reino de Dios y llamando a sus primeros discípulos. Este llamado, afirmó, sigue vigente hoy y se extiende a todos los creyentes, especialmente a los niños, para que vivan una experiencia auténtica de fe, no solo desde lo extraordinario, sino desde lo cotidiano, la caridad y el anuncio del Evangelio.
El sacerdote invitó también a contemplar la imagen del Niño Jesús de Praga como un niño sencillo que sostiene el mundo en sus manos y bendice a la humanidad, consciente de su origen divino y humano, y dispuesto a recorrer el camino que culminará en la cruz por la salvación del mundo.
Asimismo, recordó que la devoción al Niño Jesús ha marcado profundamente la vida de numerosos santos a lo largo de la historia de la Iglesia, entre ellos Santa Rosa de Lima, San Antonio de Padua, Santa Teresa de Ávila y otros grandes testigos de la fe, quienes encontraron en la infancia de Jesús una fuente de gracia, ternura y fortaleza espiritual.
Finalmente, el padre Edyl Villanueva invitó a toda la comunidad a consagrarse al Niño Jesús, a caminar en la santidad y a asumir con responsabilidad la misión de transmitir la fe a los niños, para que, desde pequeños, crezcan en el amor a Dios y en el compromiso cristiano, iluminando sus vidas con la verdad del Evangelio.
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