Con un clima de fe, gratitud y esperanza, la comunidad parroquial de Nuestra Señora del Carmen y San Maximiliano Kolbe vivió la toma de posesión del padre Henry Cuellar como nuevo párroco, durante una solemne celebración eucarística presidida por el arzobispo de Cochabamba, Mons. Óscar Aparicio.
En sus primeras palabras como párroco, el padre Henry Cuellar expresó su profundo agradecimiento a Dios y a la comunidad, recordando con emoción su camino vocacional y su ordenación sacerdotal, nacida en el seno de su propia comunidad. Con sencillez y realismo, subrayó que el camino de la consagración no es fácil y por ello pidió insistentemente orar por las vocaciones, señalando que muchos inician el proceso, pero no todos logran culminarlo.
El nuevo párroco destacó también la importancia del acompañamiento fraterno en la vida religiosa, agradeciendo la presencia del padre Johnny Gorena, superior de la casa, a quien reconoció como guía y apoyo constante en su formación. Con palabras cargadas de memoria y afecto, evocó a sacerdotes y formadores que marcaron su vida ministerial, afirmando que su servicio pastoral está profundamente unido a la historia y a las personas que lo acompañaron en su vocación.
Al referirse a su nueva misión, el padre Cuellar compartió su experiencia previa en la parroquia Nuestra Señora de las Mercedes, en Montero, y manifestó su sorpresa al conocer la amplitud territorial y los desafíos pastorales de la parroquia que ahora se le confía. Expresó su preocupación por los numerosos sectores que aún requieren mayor atención pastoral.
Asimismo, recordó que este año la parroquia asume un compromiso especial al convertirse en iglesia jubilar franciscana, lo que implica una misión aún mayor al servicio del Pueblo de Dios. Con confianza, aseguró que, junto a la comunidad, este desafío será asumido con responsabilidad y entrega.
En un gesto emotivo, el padre Henry agradeció a su catequista de Primera Comunión, reconociendo que fue a través de ella que conoció y amó la Eucaristía, y extendió su gratitud a todas las personas que han sido parte de su camino de fe.
Durante la celebración, un catequista y miembro de la comunidad expresó, en nombre de los fieles, su agradecimiento a Mons. Óscar Aparicio por presidir la Eucaristía de posesión, destacando su presencia como signo de la unidad de la Iglesia y del acompañamiento pastoral del obispo a sus comunidades. Asimismo, dieron la bienvenida al nuevo párroco, asegurándole oración, colaboración y afecto filial para caminar juntos en la misión evangelizadora.
La comunidad también expresó su gratitud por el servicio del anterior párroco, padre Juan Carlos Vargas, así como de los sacerdotes que lo acompañaron en su misión pastoral, reconociendo su entrega y pidiendo la bendición de Dios para sus nuevos destinos.
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