En medio de una sociedad donde muchas mujeres enfrentan situaciones de violencia, explotación sexual o exclusión social, el Centro de Escucha Sayari Warmi, impulsado por la congregación de las Congregación de Adoratrices Esclavas del Santísimo Sacramento, se ha convertido en un lugar de acogida, acompañamiento y reconstrucción de proyectos de vida en la ciudad de Cochabamba. Desde este espacio, hermanas religiosas y un equipo interdisciplinario trabajan silenciosamente para brindar apoyo integral a mujeres que buscan salir de contextos de vulnerabilidad. Su labor se inspira en el carisma de la congregación: adoración a Jesús en la Eucaristía y liberación de la mujer en situaciones que limitan su dignidad y libertad. Un trabajo silencioso para proteger a las mujeres La hermana Dinah Eldiz Céspedes, superiora de la comunidad en el sector de La Chimba, explica que la labor del centro se realiza con un perfil discreto para proteger la identidad de las mujeres que reciben apoyo. Según ...
Boletín El Mensajero
Noticias y actividades de la Iglesia de Cochabamba.