En la celebración del cuarto domingo de Cuaresma, Mons. Iván Vargas, Obispo Auxiliar de Cochabamba, invitó a los fieles a reflexionar sobre las cegueras que afectan la vida personal y social, y a dejarse iluminar por Dios para vivir con esperanza y fe.
Al inicio de su homilía, el prelado recordó que el tiempo cuaresmal es un periodo de preparación espiritual que conduce a la Pascua, marcado por la oración, la limosna y el ayuno. “Es un tiempo de desierto, de profunda reflexión y de encuentro con Dios”, señaló, animando a los fieles a vivir con intensidad este camino espiritual.
Reflexionando sobre la lectura del libro de Samuel, Mons. Vargas destacó que la lógica de Dios es distinta a la lógica humana. “El hombre mira las apariencias, pero Dios mira el corazón”, afirmó, subrayando que la Cuaresma es una oportunidad para sanar el corazón y renovar la vida interior.
A partir del Evangelio del ciego de nacimiento, el obispo auxiliar explicó que muchas veces el ser humano vive diferentes formas de ceguera. Entre ellas mencionó la ceguera del corazón, causada por el pecado y las actitudes como el orgullo, la envidia o la codicia; la ceguera social, que genera indiferencia frente al sufrimiento de los demás; la ceguera espiritual, que lleva a vivir prescindiendo de Dios; y la ceguera antropológica, que se manifiesta cuando se pierde el sentido de la vida.
Asimismo, exhortó a los fieles a buscar la luz de Dios para superar estas cegueras. En ese sentido, señaló algunos caminos concretos: reconocer las propias fragilidades, vivir la humildad, fortalecer la oración, asumir con fe la cruz de cada día, mantener la esperanza y cultivar una fe profunda en Dios.
Finalmente, Mons. Vargas invitó a los creyentes a preguntarse personalmente durante este tiempo de Cuaresma: “¿Hay luz en tu corazón? ¿Qué cegueras debes superar?”, animándolos a convertirse en portadores de la luz de Cristo en medio de la sociedad.
La celebración concluyó con un llamado a renovar la fe y a continuar el camino cuaresmal con confianza en el Dios de la vida, que acompaña y bendice a su pueblo.

Comentarios
Publicar un comentario