La parroquia San Antonio de Padua, en el municipio de Arque, continúa fortaleciendo su misión evangelizadora en medio de importantes desafíos pastorales y geográficos. Así lo expresó el padre Alfonso Bouk, quien recientemente compartió detalles sobre su experiencia y las líneas de trabajo que se vienen desarrollando en esta jurisdicción.
El sacerdote explicó que su presencia en la parroquia ha sido progresiva, debido a su servicio previo en otras comunidades y un periodo de descanso pastoral. “Actualmente llevo aproximadamente cinco a seis meses en la parroquia, lo que me ha permitido comenzar a conocer la realidad y asumir poco a poco las actividades”, señaló.
En cuanto a la planificación pastoral, el padre Bouk destacó la organización de un importante encuentro congregacional que se realizará del 7 al 10 de julio en Arque. Este evento reunirá a cerca de 50 a 60 agentes pastorales provenientes de distintas parroquias del país, fortaleciendo la comunión, la formación y el trabajo misionero entre comunidades.
Otro aspecto relevante de la labor pastoral es el acompañamiento al internado Virgen del Rosario de Arque, que actualmente acoge a alrededor de 120 estudiantes. Esta obra educativa representa un espacio clave de formación integral, aunque también enfrenta dificultades administrativas en algunos sectores, como el caso del internado de Tuxuma, cuya situación aún se encuentra en proceso de समाधान.
El padre Bouk también resaltó el trabajo en equipo con otros sacerdotes y religiosos, especialmente con el padre Riu, quien desempeña múltiples responsabilidades tanto en el ámbito parroquial como en la congregación, incluyendo la dirección del internado, el servicio como vicario y su labor en el área de comunicación.
En el ámbito estrictamente pastoral, se ha dado inicio a la preparación sacramental de niños y jóvenes para la Primera Comunión y la Confirmación, muchos de ellos provenientes de los internados. Asimismo, se proyecta retomar y fortalecer las visitas a las unidades educativas y comunidades que forman parte de la parroquia, como Tuxuma, Tacoloma y Muyini.
No obstante, el sacerdote reconoció que la labor evangelizadora en la región está marcada por serias dificultades logísticas. Las condiciones climáticas, especialmente en temporada de lluvias, limitan el acceso a las comunidades debido al deterioro de caminos y riesgos naturales. “Hay momentos en los que no se puede transitar; incluso en algunos viajes hemos tenido que detenernos para despejar el camino o enfrentar situaciones complicadas al cruzar ríos”, relató.
Finalmente, el padre Alfonso Bouk manifestó que aún se encuentra en un proceso de discernimiento pastoral para definir con mayor claridad las líneas de acción a mediano y largo plazo, confiando en que, junto a la comunidad, se podrán responder de manera efectiva a los desafíos del territorio.
La Iglesia en Arque continúa así su misión, animada por el compromiso de sus pastores y fieles, llevando el Evangelio a cada rincón, incluso en medio de las dificultades propias de la región.
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