P. Juan Carlos Molina: “No somos una religión de amargados, sino de la verdadera alegría que nace de Dios”
Con una profunda invitación a redescubrir la alegría del encuentro con Dios y a transmitirla con autenticidad en la misión educativa, el padre Juan Carlos Molina, vicario pastoral de la Arquidiócesis de Cochabamba, presidió la homilía de clausura del Taller de Formación de Profesores de Religión, realizado hoy martes 27 de enero en el salón principal del Arzobispado de Cochabamba.
El padre Molina recordó que la fe auténtica se expresa en el entusiasmo y la alegría que brotan de la presencia de Dios. “Delante de Dios no somos nada, pero es Él quien nos regala las mejores alegrías. Quien no se entusiasma con la presencia de Dios, ¿qué puede transmitir a los demás?”, reflexionó.
Durante su mensaje, subrayó que el cristianismo no puede reducirse a una vivencia fría o meramente ritual. “No somos una religión de muerte ni de amargados. A veces hemos olvidado la sana y verdadera alegría que nos provoca celebrar a Cristo, especialmente en la Eucaristía”, afirmó, animando a los docentes a vivir y celebrar la fe con gozo auténtico.
El vicario pastoral destacó que esta actitud es especialmente necesaria en el contexto actual, donde los educadores de religión enfrentan múltiples desafíos. “Dios nos va a proveer de lo necesario, pero nosotros debemos entusiasmarnos con su presencia y animar a nuestros niños y jóvenes a gozarse de ella”, señaló, haciendo referencia a las dificultades que vive hoy la educación religiosa en un Estado laical.
Al reflexionar sobre el Evangelio, el padre Molina recordó que Jesús redefine la familia desde la fidelidad a la voluntad de Dios: “El que hace la voluntad de mi Padre, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre. Somos la familia de Jesús y queremos que su voluntad se cumpla en este mundo”.
En ese sentido, remarcó que el anuncio del Evangelio no se sostiene solo en palabras, sino sobre todo en el testimonio de vida. “¿Cómo vamos a entusiasmar a otros si nosotros mismos no estamos entusiasmados? Nuestro testimonio es la mejor manera de enseñar a un niño y a un joven que Cristo es la mejor opción para la vida”, afirmó.
Finalmente, compartió una experiencia personal de su etapa escolar, recordando a su profesora de religión y catequista, cuyo cariño, sencillez y coherencia de vida marcaron profundamente su fe. “No tanto por lo que decía, sino por cómo vivía, nos mostró que Cristo es la mejor opción. Hoy esa misión nos toca a nosotros”, concluyó.
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