Centros de Acogida del Arzobispado suspenden temporalmente el ingreso de nuevos niños por falta de convenio con la Gobernación
La Lic. Marlen Vida Flores, responsable de la Comisión de Promoción Social de la Pastoral Social Cáritas Cochabamba, informó que los centros de acogida dependientes del Arzobispado de Cochabamba han determinado suspender temporalmente el ingreso de nuevos niños, niñas y adolescentes, debido a la falta de regularización del convenio de becas alimenticias con la Gobernación.
La decisión fue asumida el 8 de enero, tras una reunión con todos los directores de los centros, y alcanza a los nueve centros de acogida que actualmente administra el Arzobispado. “Mientras la Gobernación no regularice la situación del convenio, no vamos a recibir niños de ingresos nuevos”, explicó Vida Flores, aclarando que se trata de una medida temporal y no de un cierre definitivo.
Actualmente, estos centros acogen a aproximadamente 270 niños y adolescentes, cuyas edades oscilan entre los 4 y 18 años. Se trata de poblaciones altamente vulnerables: víctimas de violencia sexual, niños huérfanos o abandonados y adolescentes con inicio de vida en calle, siendo el Arzobispado el único que cuenta con centros especializados para niños con inicio de calle en Cochabamba.
La responsable de la Pastoral Social señaló que el aporte estatal por beca alimenticia es de 12 bolivianos diarios por niño, monto que únicamente cubre alimentación básica. “Los servicios de salud, educación y otros gastos son asumidos íntegramente por la Iglesia y por la entidad administradora”, precisó, advirtiendo que incluso esa mínima contribución estatal se encuentra actualmente paralizada al no haberse firmado el convenio correspondiente a la nueva gestión.
Vida Flores expresó su preocupación por la situación económica que atraviesan los centros, indicando que enero es un mes sin financiamiento estatal para alimentación, lo que obliga a las instituciones a cubrir los costos con recursos propios. “Sabemos que la Gobernación atraviesa dificultades económicas, pero la alimentación de los niños es fundamental y no puede ser postergada”, afirmó.
Entre los principales obstáculos para la firma del convenio, la Lic. Vida Flores mencionó las exigencias derivadas de la Ley 16, que incrementa significativamente los costos para la licencia de funcionamiento y las valoraciones psicosociales obligatorias del personal, elevando los gastos de los centros de acogida. “Son recursos que podrían destinarse directamente a los niños, a su educación o a su bienestar”, subrayó.
Finalmente, reiteró que la medida es transitoria y que, una vez firmado el convenio de becas alimenticias, los centros volverán a recibir nuevos ingresos. “Nuestro compromiso con los niños, niñas y adolescentes se mantiene firme; esperamos que las autoridades departamentales puedan dar una pronta solución a esta situación”, concluyó.
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