En la fiesta de la Epifanía del Señor, también conocida como la manifestación de Jesús a todos los pueblos, el padre Ariel Beramendi, sacerdote Fidei Donum, presidió la homilía en la Catedral San Sebastián de Cochabamba, destacando que este tiempo litúrgico recuerda que Cristo nace hoy en la vida concreta de cada persona.
Durante su mensaje, el sacerdote subrayó que, para la Iglesia, el tiempo no es solo cronológico, sino tiempo de salvación, en el que Jesús sigue naciendo en la cultura, en las dificultades, en los sufrimientos y en las esperanzas del pueblo. “Si alguien vive miedo, dolor o incertidumbre, es ahí donde Cristo quiere nacer, porque Él se ha hecho carne y comparte nuestra condición humana”, afirmó.
Refiriéndose a la figura de los Reyes Magos, el P. Beramendi explicó que la Epifanía representa el camino de búsqueda de la luz, incluso en medio de dudas y fragilidades. Reconoció que, así como en la vida existen pastores y personas sencillas que buscan a Dios, también hay “Herodes” que intentan apagar la esperanza, la justicia y la paz que trae el Niño Dios.
El sacerdote invitó a los fieles a contemplar su propia vida como un Belén, donde, aun con heridas, fragilidades o límites, Dios se hace presente. “Tal vez no tengamos oro, incienso o mirra, pero lo poco que ofrecemos, Dios lo multiplica”, señaló, animando a presentar al Señor la buena voluntad, el deseo de ser mejores personas, ciudadanos y cristianos comprometidos.
Finalmente, en un contexto marcado por la violencia y los muros que aún existen en el mundo, como en la tierra misma de Belén, el P. Ariel Beramendi exhortó a no perder la esperanza y a dejar crecer la luz de Cristo mediante decisiones cotidianas por el bien, la honestidad y la solidaridad. “Hagamos de nuestro corazón un Belén vivo, donde Jesús pueda nacer y sanar nuestras vidas”, concluyó.

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