
En una Eucaristía especial celebrada con la participación de la comunidad parroquial, Mons. Iván Vargas, Obispo Auxiliar de Cochabamba, posesionó al nuevo párroco de la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe de Huayllani, el P. Rubén Borda CM, en un ambiente de gratitud, fe y espíritu misionero.
Durante su intervención, Mons. Vargas destacó que la celebración estuvo marcada por “dos realidades”: el agradecimiento por el servicio pastoral del párroco saliente y la acogida al nuevo pastor.
“La fe de todos ustedes, queridos hermanos, es para nosotros un impulso, un motivo a seguir trabajando en la construcción del Reino de Dios”, expresó el Obispo Auxiliar, subrayando que el ministerio sacerdotal es ante todo servicio y entrega.
Gratitud por el servicio del P. Jorge Manrique
Mons. Vargas agradeció el trabajo pastoral del P. Jorge Manrique, quien durante varios años animó la vida espiritual y evangelizadora de la parroquia.
“Gracias, Jorge, por tu servicio, por tu disponibilidad, por tu vocación, por tu sí al Señor”, manifestó, reconociendo los desafíos propios del trabajo en las comunidades y la dedicación pastoral brindada.
Por su parte, el P. Jorge señaló que su partida no significa una despedida definitiva:
“No me voy, solo que tengo otro oficio, otro servicio, pero siempre voy a estar aquí junto a mis cohermanos en el servicio de la parroquia”.
Asimismo, pidió a la comunidad acompañarlo con su oración en la nueva misión que desempeñará.
Bienvenida al nuevo párroco
Al dar la bienvenida al P. Rubén Borda CM, Mons. Vargas recordó que la vida sacerdotal exige disponibilidad y obediencia:
“Eso se llama ser ligeros de equipaje… estar siempre disponibles a ir donde la obediencia nos mande”, afirmó, señalando que el cambio de destino forma parte del servicio misionero.
El nuevo párroco expresó su gratitud por la acogida recibida y manifestó su disposición de servicio:
“Yo he venido para ser servidor de Dios en la evangelización, al servicio de ustedes en la comunidad. Ténganme como un servidor”.
El P. Rubén explicó que, junto al P. Harold y el P. Jorge, continuará la misión de la Congregación de la Misión (Padres Vicentinos), reafirmando el compromiso evangelizador en la parroquia y en otras zonas misioneras.
Iglesia cercana y solidaria
La celebración también estuvo marcada por un gesto de solidaridad, cuando una familia pidió el apoyo de la comunidad para una persona que requiere atención médica especializada, recordando el compromiso permanente de la Iglesia con quienes más lo necesitan.
La Eucaristía concluyó con la bendición solemne y el canto en honor a la Virgen de Guadalupe, encomendando a la nueva etapa pastoral a la protección de la Madre de Dios.
Con este acto, la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe de Huayllani inicia un nuevo tiempo pastoral, confiando en la guía del Espíritu Santo y en el trabajo conjunto entre sacerdotes y fieles para seguir construyendo el Reino de Dios en la Arquidiócesis de Cochabamba.

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