P. Juan Carlos Molina, Vicario Pastoral de la Arquidiócesis de Cochabamba, invitó a los fieles a vivir el tiempo de carnaval con alegría, pero también con responsabilidad cristiana, recordando la identidad bautismal que compromete a cada creyente.
“El carnaval es un momento de esparcimiento, de música y de diversión; sin embargo, para nosotros como creyentes en el Señor Jesús, es muy importante ser prudentes en nuestras actividades propias de este tiempo”, señaló.
Alegría sin excesos
El sacerdote enfatizó que ningún cristiano católico debe caer en excesos que contradigan su fe, especialmente en el consumo desmedido de bebidas alcohólicas o en comportamientos que puedan provocar escándalo o pecado.
“Podemos divertirnos y compartir con la familia y los amigos, pero recordando siempre que somos bautizados, creyentes en el Señor Jesús, y que queremos llegar un día a estar con Él en la gloria. Nada debe impedirnos seguir en el camino de santidad”, afirmó.
Asimismo, exhortó a que el carnaval se viva en un ambiente sano y familiar, preparándose espiritualmente para el inicio de la Cuaresma el Miércoles de Ceniza, cuando los fieles están llamados a acudir a sus templos parroquiales para recibir la ceniza y comenzar este tiempo de conversión que conduce a la Pascua.
Signos de fe en los hogares
El Vicario Pastoral también destacó prácticas de piedad popular que fortalecen la vida cristiana en las familias. Observó que muchas personas llevan agua bendita a sus hogares durante estos días y, el martes, rezan el Credo, el Padre Nuestro y el Ave María, pidiendo la bendición del Señor para su casa.
Rociar el hogar con agua bendita —explicó— es un signo de permitir que Jesucristo sea el centro de la vida familiar, pidiendo protección, salud y el pan de cada día.
En relación con expresiones tradicionales como la ch’alla o la coa, recordó que estas deben realizarse siempre dentro de un ambiente de fe cristiana, sin excesos y confiando plenamente en Dios, “dueño de toda la creación”, quien provee los bienes necesarios para la vida.
Finalmente, el P. Juan Carlos Molina reiteró su mensaje de vivir estas fiestas con equilibrio, alegría y coherencia cristiana, disponiendo el corazón para iniciar con responsabilidad el tiempo cuaresmal.
Foto: Archivo Correo del Sur

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