Con un ambiente de fe, entusiasmo y profunda vivencia espiritual, cientos de jóvenes participaron de la Pascua Juvenil celebrada el domingo 26 de abril en la parroquia Santísima Trinidad, donde el Arzobispo de Cochabamba, Mons. Óscar Aparicio, presidió la Eucaristía y dirigió un mensaje centrado en la verdadera fuente de la alegría cristiana.
Desde el inicio de su homilía, el prelado destacó el testimonio vibrante de los jóvenes “Siempre sorprende la alegría de los jóvenes. Uno se pregunta de dónde viene tanta energía, tanto entusiasmo”. Sin embargo, más allá de las motivaciones humanas, Mons. Aparicio subrayó que la clave de una alegría auténtica y duradera está en el encuentro personal con Jesucristo.
“El que se encuentra con Cristo resucitado experimenta una alegría profunda, inexplicable, que no pasa”, afirmó, recordando el anuncio pascual que ha resonado durante estos días: “¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo?”.
En ese sentido, invitó a los jóvenes a no conformarse con alegrías pasajeras, sino a buscar una experiencia real con el Señor: “No hacen falta grandes fiestas ni estímulos externos. Necesitamos solamente a Jesús en el corazón”.
El Arzobispo también resaltó que los cristianos están llamados a ser testigos de la Resurrección, como lo fueron María Magdalena, los discípulos y las primeras comunidades. “Tú, joven, eres testigo de que Cristo vive. Tu alegría nace de Él”, expresó, animando a los jóvenes a anunciar con su vida esta verdad.
En el marco del Domingo del Buen Pastor, Mons. Aparicio exhortó a los jóvenes a reconocer la voz de Cristo y a no dejarse confundir por propuestas que alejan del Evangelio. “No sigamos cualquier corriente. Hay muchas opciones en la vida, pero hay que saber elegir la propuesta de Jesús”, señaló con firmeza.
Asimismo, hizo un llamado concreto a la vida vocacional, recordando que en la Arquidiócesis de Cochabamba existen actualmente 13 seminaristas diocesanos, e invitando a los jóvenes a abrir su corazón a la posibilidad del sacerdocio o la vida consagrada.
“Hay un campo enorme para servir al Señor. Jóvenes, tengan coraje. Si sienten el llamado, no tengan miedo de responder”, manifestó, motivando tanto a varones como a mujeres a considerar la entrega total de su vida a Dios.
La celebración concluyó con un mensaje de esperanza y envío: seguir a Cristo, el Buen Pastor, como guía y sentido de vida. “Que el Señor nos conceda este gozo de experimentar a Jesús resucitado. Él es nuestra esperanza, nuestra vida”, concluyó.

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