El Arzobispo de Cochabamba, Mons. Óscar Aparicio, exhortó a los fieles a profundizar en el misterio de la Resurrección y a asumir con compromiso su papel como testigos vivos de Cristo.
Durante su homilía, el prelado destacó que este tiempo pascual “nos invita todavía a profundizar más la palabra y el conocimiento y a ser partícipe de él”, subrayando la centralidad de Jesucristo resucitado como acontecimiento real en la vida de la Iglesia.
Inspirado en la predicación de Pedro, recordó que “a este Jesús, Dios lo resucitó”, enfatizando que este anuncio se mantiene vigente a lo largo del tiempo: “todos nosotros somos testigos… los de hoy, de ayer y de mañana”.
Mons. Aparicio explicó que el testimonio de la Resurrección no comienza únicamente con los apóstoles, sino que se encuentra anunciado desde el Antiguo Testamento. En ese sentido, mencionó que figuras como Abraham, Isaac, Jacob y los profetas “son testigos también de la resurrección y de la vida producida de parte de Dios”.
Asimismo, destacó la experiencia directa de los apóstoles, quienes “han visto al Resucitado, han creído y hoy lo anuncian”, marcando así la continuidad del testimonio en la Iglesia.
El Arzobispo afirmó que los cristianos de hoy también participan de esta misión: “nosotros hoy… podemos decir también junto a Pedro: somos testigos de la resurrección”.
Añadió que esta realidad debe vivirse con alegría, recordando que “la resurrección se la participa, se la vive cada día”, ya que Cristo resucitado “camina todo el tiempo junto a nosotros”.
En su reflexión, Mons. Aparicio hizo especial énfasis en el pasaje de los discípulos de Emaús, señalándolo como un texto central para la vida pastoral. Invitó a los fieles a “repasar este texto, no solo estudiarlo”, sino a “ser partícipes, orar y caminar con Jesús”.
Explicó que en este pasaje se revela el modo en que Cristo acompaña a sus discípulos en medio de la tristeza y la incertidumbre, y cómo ellos responden dejándose guiar por Él. “Jesús camina con ellos y los discípulos se dejan acompañar”, afirmó.
El Arzobispo también llamó a los fieles a hacer memoria de los momentos en los que Dios ha tocado sus vidas: “¿Acaso no ardía nuestro corazón cuando le hemos escuchado las palabras?”, preguntó, invitando a “retornar a nuestros primeros amores”.
Señaló que esta experiencia es fundamental para renovar la fe y fortalecer el compromiso cristiano en medio de las dificultades.
Finalmente, Mons. Aparicio destacó el impulso misionero que nace del encuentro con Cristo. Recordó que los discípulos, tras reconocer al Señor, “se pusieron en camino” y proclamaron: “hemos visto al Señor”.
En esa línea, animó a los fieles a no guardarse la experiencia de fe, sino a anunciarla con valentía en la vida cotidiana.
El mensaje concluyó con una invitación a vivir con esperanza, recordando que Dios nunca abandona a su pueblo: “Él no se escapará, no nos deja solos”.
Asimismo, exhortó a mirar hacia adelante con confianza, destacando que el cristiano está llamado a ser testigo activo en el mundo: “el Señor nos considera ser así, como podemos ser testigos”.
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