Hermanos míos, yo creo que aquí a nosotros el Señor nos invita a buscar en nuestra vida, en nuestra existencia, estos momentos fundamentales de la presencia del Señor y con humildad, con paciencia, pero con sabiduría, Señor mío, no pases delante de mí, de esta manera Mons. Oscar Aparicio, Arzobispo de Cochabamba se refirió a las lecturas de hoy domingo 20 de julio, durante la alocución de su homilía.
Mons. Oscar Aparicio refiriéndose
a las próximas elecciones nacionales dijo ¿Podemos enfrentar los graves
problemas de nuestra vida, de nuestra crisis, de nuestra Bolivia, podemos
enfrentarla sin tener en cuenta lo esencial y lo fundamental? ¿de dónde
proviene la inspiración? ¿Cuál es el espíritu que nos mueve? ¿Haremos una buena
votación si tenemos un buen discernimiento, si escuchamos? una cosa y la otra
es fundamental, hermanos míos, no nos equivoquemos, ha habido un tiempo a mí
que me enseñaban que este evangelio era un poquito como para poner en
confrontación lo importante que es la vida contemplativa y lo importante o lo
menos importante que es la vida de acción y en realidad no es esto, los dos se
complementan, es fundamental encontrar nuestra vocación.
ARZOBISPO DE COCHABAMBA
DOMINGO 20 DE JULIO
Vean cómo domingo a
domingo la palabra de Dios nos va introduciendo en este mensaje de la
revelación de Dios, en los misterios de Dios diríamos así, va iluminando
nuestra vida. Por eso es importante, es importante que tengamos no solo como
referencia la palabra de Dios sino como el verdadero y gran alimento y entonces
vale la pena participar de la eucaristía dominical donde también en una
catequesis y en una forma así pedagógica se nos va ilustrando y iluminando la
vida misma, repito, para entrar en estos misterios que el Señor nos hace porque
la palabra se actualiza. No solamente ha dicho, ha sido dicha hace muchos años
a otros protagonistas sino que hoy lo anuncia a nosotros y esta palabra se cumple,
se actualiza, se hace real, se hace verdadera.
Jesús
se hace presente hoy
Por eso cuando
celebramos la eucaristía decimos que celebramos el memorial del sacrificio del
Señor. Vean que la palabra es muy clara, no es un recuerdo, no es una memoria,
es un memorial. Significa que entonces lo que celebramos se hace realidad
también hoy, se actualiza, es Jesús que se hace presente, es Jesús que en el
pan es fraccionado y es alimento y es verdadera bebida también para nosotros.
Pero vamos a la
palabra de Dios que hoy nos ofrece la iglesia, la experiencia de Abraham que
debería ser la experiencia de cada uno de nosotros. Es, yo creo, una
experiencia bellísima, bellísima. Sería lindo estudiar más a fondo todo este
texto, sin embargo creo que no teniendo tiempo podemos decir ciertos algunos
aspectos.
Primero que nada,
Abraham, el padre en la fe, ha recibido ya una promesa de parte de Dios. Cuando
le dice sal de tu tierra, de tu parentela, pon la única seguridad en mí y yo
cumpliré dándote una descendencia y dándote tierra. Era lo fundamental para un
ser humano en ese entonces. Tener hijos y permanecer en los hijos y era
fundamental para un ser humano que le hace identidad el tener y poseer una
tierra. Dios se lo ha prometido y Abraham está caminando. Es en un momento y
dice lugar, el Señor se apareció a Abraham junto al encinar de Mambré.
A mí me da ganas de
querer conocer ese lugar. ¿Dónde será? Mientras él estaba sentado a la entrada de
su carpa. A la hora de más calor, el lugar angustioso, mediodía, mediodía,
media tarde, alzando los ojos divisó a tres hombres. Muchos de los estudiosos
hablan que es el primer anuncio, vean ya en el Génesis, ya al principio nada
más, que se menciona a uno y trino. Es lo que llaman también el proto evangelio.
Pero bueno, más allá de aquello, quien divisa a estos tres es Abraham.
Intuía algo. ¿Por
qué? Porque va corriendo. No era usual, no era usual en ese tiempo y en esa
cultura ir al encuentro de otro corriendo porque era rebajarse.
¿Abraham qué es lo
que hace? Va corriendo al encuentro de éstos. Apenas los vio, corrió a su
encuentro desde la entrada de la carpa y se inclinó hasta el suelo, diciendo
reconoce, reconoce que estos tres son más que él, reconoce que está a su
servicio, reconoce, intuye que hay algo fundamental y algo especial en aquel o
en aquellos. Dice Señor mío, vean, Señor mío si quieres hacerme un favor te
ruego que no pases delante de tu servidor, quédate, reposa y ve toda la acción
después que él hace.
Va a busca pan, hace
hacer a su esposa pan, mata el mejor
cordero, le sirve, los atiende. Es propio de la acogida y de la cultura también
de ese entonces, sí, sin embargo hay algo más, no pases de mí de largo. Algo
importante me está pasando, algo importante traen ustedes, algo fundamental me tienen
que decir, la presencia de ustedes no es vana, percibe, habrán, que esto es
fundamental en su vida.
Busquemos
los momentos de la presencia del Señor en nuestra vida
Hermanos míos, yo
creo que aquí a nosotros el Señor nos invita a buscar en nuestra vida, en
nuestra existencia, estos momentos fundamentales de la presencia del Señor y
con humildad, con paciencia, pero con sabiduría, Señor mío, no pases delante de
mí.
Ellos se dejan
servir, habrán, está en la carpa donde Sara y le manda a hacer todo aquello,
sin embargo, vean que aquí hay un detallito que puede ser interesante, a muchos
momentos habla en singular y otros momentos en plural, no es porque sea
cochabambino, no, el cochabambino sabemos que es así, no es cierto, el
cochabambino habla así, algunas veces nosotros, hasta yo me he acostumbrado ya
a hablar así, alguna vez los tuteamos a todos, no, y otras veces usted. Abraham,
percibe que éste es uno, le habla en singular, pero percibe que también son
tres, por eso es que los estudiosos hablan de que sea la primera manifestación
de Dios, Dios, Padre, Hijo y Espíritu, pero bueno, más allá de ese detalle, al
final, estos le preguntan, ¿dónde está Sara tu mujer? Ahí en la carpa les
respondió, evidentemente que saben que está en la carpa, si habrán ido a hablar
con ella para que prepare el pan, sin embargo, uno de ellos le dijo, volveré a
verte sin falta en el año entrante, y para ese entonces Sara habrá tenido un
hijo, aquello que le ha prometido Dios, hoy lo vuelve a ratificar, es demasiado
importante para Abram.
Es
fundamental entrar en la experiencia de Dios
Hermanos míos,
hermanos míos, les he dicho ya que, qué fundamental es que nosotros entremos en
esta experiencia de Dios, busquemos en nuestra historia propia, ¿Cuándo Dios te
ha prometido? ¿Cuándo Dios ha ratificado? ¿Qué es el sentido profundo de tu
vida? ¿Por qué permanece Dios en ti? ¿Cómo te ha hablado? ¿Qué te ha dicho? ,
eso es fundamental, ¿para qué? para que se cumpla justamente lo del Evangelio.
Vean que en el
Evangelio se presentan dos personas, dos mujeres, cuando Jesús entra a este
pueblo, Jesús entra en un pueblo y una mujer se llamaba Marta, los recibió en
su casa, no olvidemos que Marta es la hermana de María y la hermana de la
Salva, los amigos de Jesús, tenía una hermana llamada María que sentada a los
pies del Señor escuchaba su Palabra, son dos mujeres, parece que Marta es la
mayor y la menor es María, Jesús entra en esa casa, permanece en esa casa, se
dan cuenta que similitud existe con la primera lectura, Marta, no es Abraham,
es Marta, no es Abraham, es María, ¿Qué es lo que hacía María? escuchaba la
palabra, ¿Qué es lo que hacía Marta? trabajando en los quehaceres de la casa,
¿las dos cosas son importantes? por supuesto, por supuesto que las dos son
importantes, ¿las dos partes son esenciales? cierto, no se puede olvidar una y
venir en menoscabo de la otra, Marta que estaba muy ocupada con los quehaceres
de la casa dijo a Jesús, Señor, Señor, vean como lo llama, Señor, ¿no te
importa que mi hermana me deje sola con el trabajo? dile que me ayude, …
La acogida es
importante, los quehaceres de la casa son importantes, los afanes de la casa
son importantes, el quehacer es fundamental, ¿Qué hace perdiendo el tiempo
María ahí? ¿Está reprochando de alguna manera? pero el Señor les respondió,
veamos la respuesta, escuchemos, Marta, Marta, esta frase ha quedado en nuestro
léxico muy clara, ¿no es cierto? Marta, Marta, doble, Marta, Marta, te inquietas
y te agitas por muchas cosas y sin embargo una sola cosa es necesaria, María
eligió la mejor parte que no le será quitada, es para demostrar una cosa, María
escucha al Señor, María permanece en el Señor, María quiere entrar
prácticamente en los misterios de Dios, es esencial conocer y tener experiencia
de Jesús, escucharlo, sin descuidar tampoco lo otro, porque antes hemos dicho
que las dos cosas son importantes.
¿De dónde nace la
energía, los afanes, la vida, de lo esencial? ¿de dónde viene la vida? viene de
Dios, ¿de dónde vienen los afanes, las inspiraciones? ¿de dónde viene la
posibilidad, la capacidad de sacar por ejemplo un título que tiene su fatiga?
si no tienes lo primero y lo esencial, lo otro no viene, ¿de dónde nace lo
fundamental del trabajo humano? esencial, esencial, porque vagos no pueden
haber, viene justamente de la experiencia de Dios que te ayuda a descubrir tu
vocación y te ayuda también a formar una sociedad con los hermanos, no puedes
preocuparte sólo de ti, pero si no tienes lo esencial, si no tienes lo
fundamental, ¿de qué sirve? dime, ¿de qué sirve?.
Haremos
una buena votación si tenemos discernimiento
¿Podemos enfrentar
los graves problemas de nuestra vida, de nuestra crisis, de nuestra Bolivia, podemos
enfrentarla sin tener en cuenta lo esencial y lo fundamental? ¿de dónde
proviene la inspiración? ¿Cuál es el espíritu que nos mueve? ¿Haremos una buena
votación si tenemos un buen discernimiento, si escuchamos? una cosa y la otra
es fundamental, hermanos míos, no nos equivoquemos, ha habido un tiempo a mí
que me enseñaban que este evangelio era un poquito como para poner en
confrontación lo importante que es la vida contemplativa y lo importante o lo
menos importante que es la vida de acción y en realidad no es esto, los dos se
complementan, es fundamental encontrar nuestra vocación.
Todos
anunciamos a Cristo
Lo que le pasa a
Pablo? hemos escuchado la segunda lectura, él se considera aquel que ha sido
elegido ministro de Dios y aunque esto le traen también padecimientos y
sufrimientos porque entregar la vida no es así tan fácil, tomar la cruz de
Cristo, ser discípulo de él no es tan fácil, presentar el amor a los demás no
es tan fácil, amar a los demás, ser solidario no es fácil, hermanos míos, sin
embargo lo hace porque ha descubierto su vocación, tiene que contemplar a Dios
y tiene que servir a los hermanos.
Y al final de todo
esto dice una cosa muy linda, nosotros es decir los apóstoles, los discípulos,
los evangelizadores, los catequistas, los ministros de la Eucaristía, los
sacerdotes, los obispos, los diáconos permanentes, etcétera, etcétera, tú y yo
los que estamos aquí, nosotros anunciamos a Cristo y hay que anunciarlo en toda
su plenitud, exhortando a todos los hombres e instruyéndolos en la verdadera sabiduría,
lo esencial, lo fundamental, lo segundo viene después, a fin de que todos, y
aquí hermanos viene nuestro quehacer y nuestro ser, a fin de que todos alcancen
su madurez en Cristo, por esto hay que trabajar, para esto es fundamental tener
la experiencia de Jesús, para eso que nuestra experiencia nos sirva de escuchar
su palabra.
Por eso pedimos que
Dios permanezca, por eso nos afanamos para anunciar la palabra y el evangelio, por
eso nos afanamos por la iglesia, por el mundo, por los corazones y las almas y
millones que están en este mundo, pero hay que comenzar en casa, en casa, que
Dios les bendiga, que Dios nos acompañe a todos.

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