Comunidades de Anzaldo celebran a San Isidro Labrador con fe, tradición y agradecimiento por la producción agrícola
La Parroquia Apóstol Santiago de Anzaldo vive intensamente la festividad de San Isidro Labrador con una serie de celebraciones religiosas, procesiones y actividades tradicionales que reúnen a comunidades campesinas, residentes y familias del municipio.
El párroco de la comunidad, Justino Soria Vela, informó que las actividades comenzaron el 14 de mayo en distintas comunidades del municipio, donde se realizan celebraciones eucarísticas, procesiones y bendiciones de toritos, una de las expresiones más tradicionales de esta fiesta patronal.
“Para esta semana de San Isidro Labrador nosotros tenemos muchas actividades”, explicó el sacerdote, detallando que las celebraciones se desarrollan en comunidades como Cochicasa, Torancalí, Tigrasla, Butijani, Blanco Rancho, San Isidro y Jatumpoclove.
La fiesta central se celebra el 15 de mayo en el templo matriz de Anzaldo con una misa solemne y la participación de pasantes de diversas comunidades y del colegio San José de Calasanz. Posteriormente se realiza la procesión y bendición de toritos y tractores, integrando así las tradiciones agrícolas con las nuevas formas de trabajo del campo.
Uno de los momentos más esperados es el “torotinku”, actividad tradicional que congrega a visitantes de diferentes lugares y que, según el sacerdote, genera también un importante movimiento económico en la región.
El P. Soria destacó que esta festividad representa un profundo agradecimiento a Dios y a la Madre Tierra por la producción agrícola del municipio. “Sabemos que San Isidro Labrador es patrono de los agricultores y nuestro municipio de Anzaldo es productor de trigo en abundancia”, señaló.
Asimismo, recordó que las yuntas y los toritos tienen un valor especial para las familias campesinas, ya que forman parte fundamental de su trabajo cotidiano. “Para ellos los toritos son instrumentos de trabajo, por eso hay un agradecimiento especial”, explicó.
El sacerdote resaltó también el espíritu de fraternidad que caracteriza a esta celebración. “Lo bonito es la convivencia entre comunidades, familias y residentes. Nunca pierden la fe y eso fortalece la confraternización”, manifestó.
La festividad de San Isidro Labrador continúa consolidándose como una de las expresiones religiosas y culturales más importantes de Anzaldo, donde la fe, la tradición y la identidad agrícola del pueblo se unen en una celebración profundamente arraigada en la vida de las comunidades.
Fotos: Facebook: Qamasa



Comentarios
Publicar un comentario