Mons. Óscar Aparicio inauguró la Primera Feria de la Acción Social de la Iglesia Católica destacando el servicio como expresión concreta del Evangelio.
Con un llamado a valorar y visibilizar el amplio trabajo social que realiza la Iglesia Católica en favor de los más vulnerables, el Arzobispo de Cochabamba, Mons. Óscar Aparicio, inauguró la Primera Feria de la Acción Social de la Iglesia Católica, un espacio que reunió a instituciones e iniciativas que diariamente sirven a miles de personas en diferentes ámbitos.
Durante su intervención, el prelado calificó la jornada como "un día de fiesta", al tratarse de la primera ocasión en que las obras sociales de la Iglesia se presentan de manera conjunta para dar a conocer su misión y servicio a la población.
"Es un momento de verdad de fiesta, porque el servicio nos alegra, el servicio nos da fidelidad y felicidad", expresó.
Mons. Aparicio recordó que la acción social de la Iglesia nace del seguimiento a Jesucristo y del compromiso de los discípulos misioneros con los más necesitados.
"Lo hacemos porque somos discípulos misioneros del Señor. Hemos escuchado a Jesucristo, queremos seguirlo, anunciarlo y ponernos totalmente disponibles para la atención concreta en lo social."
El Arzobispo explicó que este compromiso responde al mandato evangélico de servir a los pequeños, a los pobres, a los enfermos, a las personas privadas de libertad, a los desvalidos y a todos quienes requieren acompañamiento y esperanza.
Asimismo, destacó que la Iglesia no se reduce a sacerdotes o religiosos, sino que está conformada por todos los fieles que asumen el desafío de seguir a Cristo y servir a los demás desde sus distintas vocaciones y ámbitos de trabajo, como la salud, la educación y la asistencia social.
Uno de los datos más relevantes presentados durante la inauguración fue la magnitud de la labor social que desarrolla la Iglesia en Cochabamba. Mons. Aparicio señaló que actualmente existen más de 90 obras sociales impulsadas por diversas instituciones eclesiales, las cuales brindan atención directa a más de 25.000 personas.
"Estas carpas son el signo visible de esas obras. Son expresión concreta del amor de Dios y una forma de hacer presente el Evangelio en medio de nuestra sociedad", afirmó.
El Arzobispo también destacó que, aunque muchas de estas acciones corresponden al ámbito de las políticas públicas, la Iglesia continúa colaborando de manera permanente en beneficio de la población más vulnerable, reafirmando su compromiso con el bien común y la dignidad humana.
Finalmente, invitó a la sociedad a valorar este trabajo y a fortalecer la colaboración con las instituciones que desarrollan esta importante misión, para que puedan seguir respondiendo a las necesidades de miles de familias.
Con estas palabras, Mons. Óscar Aparicio declaró oficialmente inaugurada la Primera Feria de la Acción Social de la Iglesia Católica de la Arquidiócesis de Cochabamba, dando inicio a una jornada de encuentro, servicio y testimonio cristiano, que comenzó con la presentación artística de los niños del Centro Infantil Los Pitufos, perteneciente al programa de atención a la primera infancia.




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