Robo al Niño de Sikimira conmociona a Villa Gualberto Villarroel: la imagen fue recuperada, pero delincuentes se llevaron joyas y ofrendas
La población de Cuchumuela, en el municipio de Villa Gualberto Villarroel, vive momentos de profunda consternación tras el robo perpetrado en el templo que resguarda al Niño de Sikimira, una de las imágenes religiosas más veneradas del Valle Alto. Aunque los delincuentes sustrajeron joyas, ofrendas y otros objetos de valor, la pequeña imagen del Niño Jesús fue hallada minutos después dentro del mismo templo, lo que los pobladores consideran un signo de esperanza.
El alcalde de Villa Gualberto Villarroel, Alán Galvéz, relató que el hecho ocurrió durante la madrugada del domingo 5 de julio, cuando personas desconocidas forzaron la puerta principal del santuario, rompieron los vidrios de ingreso y accedieron al lugar donde se encontraba la imagen. Los antisociales se llevaron las joyas de oro, dinero en efectivo y otros bienes ofrecidos por los devotos durante años, provocando una profunda indignación en toda la comunidad.
La autoridad explicó que la alarma se dio cerca de las 00:40, cuando los responsables del templo advirtieron el robo. Inmediatamente comenzaron a sonar las campanas de la iglesia para alertar a la población, cuyos habitantes acudieron rápidamente al lugar sin poder comprender lo sucedido. La Policía fue notificada de inmediato e inició las investigaciones para identificar a los responsables.
Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando un devoto encontró la diminuta imagen del Niño de Sikimira entre los objetos dispersos dentro del templo. El alcalde relató que el hallazgo provocó lágrimas y alivio entre los presentes, quienes inicialmente pensaban que la imagen también había sido robada. "Más bien no se llevaron al Niño", expresó la autoridad al recordar la emoción que vivió toda la comunidad al recuperar la sagrada imagen.
Durante la entrevista, el alcalde recordó la profunda tradición religiosa que rodea al Niño de Sikimira, una imagen de apenas 2,8 centímetros de altura que, según la tradición oral, fue encontrada hace muchos años por dos pastorcitos sobre un hormiguero en la frontera entre Takachi y Cuchumuela. Precisamente de esa historia nace su nombre, ya que "Sikimira" significa "hormiga" en quechua. Desde entonces, miles de fieles le atribuyen numerosos milagros y acuden cada año a rendirle devoción.
La autoridad municipal destacó que la festividad del Niño de Sikimira se celebra cada 28 de agosto, congregando a peregrinos, pasantes, fraternidades y visitantes de diferentes regiones del país. Sin embargo, lamentó que este acto delictivo haya golpeado no solo el patrimonio material del santuario, sino también el sentimiento religioso de toda la población, que considera al Niño un símbolo de identidad y fe para el municipio.
Finalmente, el alcalde pidió a la Policía continuar con las investigaciones hasta dar con los autores del robo y recuperar las joyas y ofrendas sustraídas. Asimismo, convocó a los fieles y a la población a mantenerse unidos, reafirmando que la devoción al Niño de Sikimira permanece intacta y que la comunidad continuará preparándose para celebrar su tradicional festividad con la misma fe que la ha caracterizado por generaciones.

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