Con el propósito de brindar esperanza y apoyo a mujeres embarazadas en situación de vulnerabilidad, el Centro Juan Pablo II, obra social de las Hermanas Albertinas, lanzó una campaña de recolección de donaciones destinada a beneficiar a madres gestantes y a sus hijos recién nacidos.
La iniciativa busca convocar a la solidaridad de la población para reunir leche, alimentos, pañales, ropa para bebé, cunas, coches, cargadores y otros artículos esenciales que permitan atender las necesidades de las mujeres que reciben acompañamiento en el centro.
Angie Camacho, voluntaria del Centro Juan Pablo II, explicó que la institución brinda atención a mujeres embarazadas sin importar la etapa de gestación en la que se encuentren, ofreciendo un espacio de acogida y apoyo integral.
"Con esta campaña nuestra intención es poder llegar a más mamás, pero sobre todo en este tiempo donde Bolivia está pasando por una crisis, es necesario ser solidarios con las mamás y con esos nuevos seres que están viniendo a este mundo", expresó.
La voluntaria invitó a todas las personas a sumarse a esta iniciativa mediante la donación de artículos que ya no utilicen y que puedan ser de gran ayuda para otras familias.
"Aquello que ya no usa porque su hijito ya está grande, con gusto lo recibiremos en nombre de las mamás que ayudamos", señaló.
El Centro Juan Pablo II está ubicado en la avenida Dorbigni, calle B de Almanza, donde recibe las donaciones. Para mayor información o coordinación, las personas interesadas pueden comunicarse al 761 466 522.
Formación y apoyo para el emprendimiento
Además del acompañamiento durante el embarazo, el Centro Juan Pablo II desarrolla un programa de capacitación dirigido a las futuras madres, preparándolas para el parto, el posparto y promoviendo alternativas que fortalezcan su economía familiar.
Como parte de este trabajo, varias beneficiarias elaboran productos de panadería artesanal, entre ellos alfajores, queques, galletas saludables y café, cuya venta les permite generar ingresos para sus hogares.
"Las mismas mamás preparan estos productos y las voluntarias, junto con la hermana Teresa, las apoyamos en la comercialización, visitando parroquias y otros espacios para ofrecerlos", explicó Angie Camacho.
Finalmente, desde el Centro Juan Pablo II reiteraron la invitación a la comunidad cochabambina a colaborar con esta obra de solidaridad, ya sea mediante donaciones o adquiriendo los productos elaborados por las madres, contribuyendo así a que más mujeres puedan vivir su maternidad con dignidad, esperanza y el respaldo de una comunidad comprometida con la vida.

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