Religiosas y religiosos de Bolivia llaman al diálogo, la solidaridad y la reconciliación ante la crisis nacional
La Conferencia Boliviana de Religiosas y Religiosos (CBR) expresó su profunda preocupación por la situación que atraviesa el país y exhortó a la población, autoridades y sectores sociales a apostar por el diálogo sincero, la solidaridad y la búsqueda del bien común como caminos para superar la crisis.
A través de un mensaje titulado “Que nuestra presencia sea el abrazo tierno de Dios”, la CBR manifestó su alarma ante el deterioro de la paz social y el sufrimiento que afecta a miles de familias bolivianas, señalando que la vida consagrada no puede permanecer indiferente frente a la realidad que vive el país.
El pronunciamiento destaca que la actual situación no es solamente una crisis política, sino también un drama humano que golpea especialmente a los sectores más vulnerables. En ese contexto, las religiosas y religiosos reafirmaron que el diálogo franco, desinteresado y sincero constituye el único camino para resolver las diferencias y reconstruir la convivencia social.
La institución describió con preocupación las consecuencias que la crisis genera en distintos sectores del país. Entre ellas, el desabastecimiento de combustible que afecta la producción agrícola y pone en riesgo las cosechas de los pequeños productores; las dificultades que enfrentan transportistas y familias atrapadas en los bloqueos de caminos; y la creciente escasez de alimentos e insumos médicos que agrava la situación económica de miles de hogares bolivianos.
Frente a este panorama, la Conferencia Boliviana de Religiosas y Religiosos convocó a sus miembros a fortalecer su compromiso pastoral mediante cuatro acciones concretas: la organización de redes de asistencia material y espiritual para las familias más necesitadas; el acompañamiento cercano a quienes sufren las consecuencias de la crisis; la promoción de espacios de diálogo y reconciliación para superar la polarización; y la realización de jornadas de oración, eucaristías y rosarios por la paz y la unidad del país.
Asimismo, la CBR recordó que la presencia de los creyentes no puede ser neutral ante el sufrimiento humano y animó a todos los fieles a convertirse en signos de esperanza en medio de la incertidumbre.
“Ante el fantasma de la división, la violencia y la desesperanza, opongamos la revolución de la ternura, la profecía de la cercanía y la firmeza inclaudicable del Evangelio”, señala el mensaje.
El comunicado concluye encomendando a Bolivia a la intercesión de la Virgen María y renovando el compromiso de la vida consagrada con la construcción de una sociedad más justa, fraterna y reconciliada.

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