La Arquidiócesis de Cochabamba inicia una nueva etapa pastoral inspirada en la sinodalidad, la comunión, la participación y la misión.
En el marco de la Solemnidad de Pentecostés, celebrada el pasado 24 de mayo de 2026, Mons. Óscar Aparicio Céspedes, Arzobispo de Cochabamba, presentó oficialmente el nuevo Plan Pastoral Arquidiocesano 2026-2032, un instrumento que orientará el caminar de la Iglesia cochabambina durante los próximos años y que recoge el fruto del proceso de reflexión, discernimiento y participación desarrollado por las comunidades eclesiales de toda la arquidiócesis.
En la presentación del documento, el Arzobispo expresó su alegría por ofrecer a la Iglesia local este nuevo plan pastoral, destacando que es el reflejo del camino recorrido por el Pueblo de Dios y una herramienta que ayudará a fortalecer la misión evangelizadora en Cochabamba.
“Con mucha alegría presento este nuevo Plan Pastoral, con la certeza que es el reflejo de nuestro caminar y participación de todos”, señala Mons. Aparicio en el texto introductorio.
Fruto del camino sinodal
El nuevo Plan Pastoral 2026-2032 recoge los aportes surgidos durante los años de trabajo sinodal y la experiencia eclesial vivida en los últimos años. Según explica el Arzobispo, el documento refleja el compromiso de la comunidad eclesial de seguir caminando unida, obedeciendo al Señor y dejándose guiar por la acción del Espíritu Santo.
Mons. Aparicio subraya que este proceso ha permitido experimentar la cercanía de Dios que acompaña a su pueblo en medio de la historia y de los desafíos cotidianos.
“Es también evidente la acción del Espíritu Santo, el verdadero y real acompañamiento de Dios, un Dios que camina junto a nosotros”, afirma.
Una Iglesia que no se detuvo ante las dificultades
En su mensaje, el Arzobispo recordó que los años recientes estuvieron marcados por profundas dificultades sociales y sanitarias, desde los conflictos vividos en el país hasta la pandemia del coronavirus. Sin embargo, destacó que la Iglesia de Cochabamba no detuvo su caminar pastoral.
Durante este tiempo, la arquidiócesis participó activamente en diversos procesos de reflexión y discernimiento eclesial, entre ellos el Sínodo Arquidiocesano, la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe, el Sínodo de la Sinodalidad y las orientaciones pastorales de la Conferencia Episcopal Boliviana.
“En estos años no hemos detenido nuestro caminar, ni han significado un paréntesis vacío o carente de propuestas. Sobre todo, hemos de resaltar la Iglesia en comunión, participación y misión”, destacó.
Prioridades pastorales para los próximos años
El nuevo plan mantiene la metodología pastoral de Ver, Juzgar y Actuar, incorporando también la dimensión de la celebración y la evaluación. Esta herramienta permitirá responder de manera concreta a los desafíos evangelizadores de la actualidad.
Mons. Aparicio explicó que el documento define prioridades pastorales que ayudarán a orientar el trabajo de parroquias, vicarías, movimientos e instituciones eclesiales, buscando responder a las necesidades de la realidad actual desde la fe.
Un llamado a asumir el plan con entusiasmo
Finalmente, el Arzobispo invitó a todos los agentes pastorales, comunidades y fieles a hacer suyo este Plan Pastoral, asumiéndolo con alegría, compromiso y espíritu misionero.
Inspirándose en el relato de los discípulos de Emaús, recordó que la misión de la Iglesia consiste en conocer a Jesucristo y hacerlo conocer a los demás.
“Les invito a asumir con alegría y entusiasmo este nuestro plan pastoral haciéndolo suyo propio, al estilo de los discípulos de Emaús que dicen: ‘¿Acaso no ardía nuestro corazón?’”.
El Plan Pastoral Arquidiocesano 2026-2032 se convierte así en la hoja de ruta de la Iglesia de Cochabamba para los próximos años, reafirmando su compromiso de seguir caminando juntos en comunión, participación y misión, anunciando el Evangelio con confianza y esperanza en medio de la realidad actual.
Foto: Entrega simbólica del Plan Pastoral al Párroco de la parroquia San Bartolomé de Morochata
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