Mons. Óscar Aparicio: “Que la paz del Señor llegue a todos los corazones de Bolivia”


 En el marco de la Peregrinación y Oración por la Paz de Bolivia, organizada por la Conferencia Boliviana de Religiosas y Religiosos regional Cochabamba (CBR), el Arzobispo de Cochabamba, Mons. Óscar Aparicio Céspedes, hizo un ferviente llamado a la reconciliación, la justicia y la paz en medio de la difícil situación que atraviesa el país.

Durante el acto de oración realizado en la Plaza 14 de Septiembre, Mons. Aparicio destacó la importancia de que la Iglesia se haga presente en las calles para elevar una voz de esperanza y unidad. “Hemos sido convocados para orar y peregrinar en un momento tan importante para Bolivia. Caminando por nuestras calles queremos que las familias, hombres y mujeres, no solo se adhieran a la paz, sino también a un espíritu de reconciliación, justicia y verdad”, expresó.

El Arzobispo señaló que esta iniciativa impulsada por la vida religiosa en Cochabamba busca llevar un mensaje que alcance a todos los bolivianos, especialmente en un contexto marcado por tensiones y divisiones. “Que nuestra voz llegue a todos los hombres y mujeres de Bolivia para que el Señor pueda sembrar en nuestros corazones la paz que deseamos”, afirmó.

Cristo, fuente de la verdadera paz

En su reflexión, Mons. Aparicio recordó que la peregrinación estuvo acompañada por Jesucristo presente en su Palabra y en la oración de la comunidad. Citando el Evangelio proclamado durante la jornada, resaltó que el mismo Señor ofrece a la humanidad el don de la paz.

“Jesús nos dice: ‘Mi paz esté presente en ustedes. Yo se las doy, yo se las regalo’. Esta paz debe ser sembrada en nuestros corazones y en todos los corazones de los bolivianos y las bolivianas”, manifestó.

Asimismo, pidió que este mensaje alcance también a quienes tienen responsabilidades en la búsqueda de soluciones a la crisis nacional. “Que la invitación de Jesús llegue a todos aquellos que pueden contribuir a la paz, a quienes tienen cerrados los corazones y a quienes todavía no quieren entrar en el camino del amor, la caridad y la reconciliación”, señaló.

María, Madre de la Paz

Otro momento significativo de la celebración fue la presencia de la imagen de la Virgen María, venerada como Madre y Reina de la Paz. Mons. Aparicio destacó el testimonio de la primera discípula misionera como ejemplo para la sociedad boliviana.

“María abre su corazón al Dios de la vida y transmite esa paz a los demás. Ella cultiva la familia, la fraternidad, la verdad y la justicia. También nosotros debemos escuchar a María y dejarnos guiar por su ejemplo”, indicó.

Inspirados por San Francisco y Santa Clara

Durante la peregrinación también se evocó la espiritualidad franciscana como un llamado a convertirse en instrumentos de paz en medio de la sociedad.

Mons. Aparicio recordó la célebre oración atribuida a San Francisco de Asís: “Donde haya odio, que yo ponga amor; donde haya mentira, que yo ponga la verdad; donde no haya diálogo, que pueda poner el entendimiento entre nosotros”.

Finalmente, el Arzobispo invitó a los presentes a asumir el compromiso de construir la paz desde los hogares, las comunidades y los distintos espacios de la vida social.

“Queremos gritar en medio de nuestra sociedad que la paz llegue a nuestros corazones, a nuestras comunidades, a nuestras familias y a toda Bolivia”, concluyó.

La jornada reunió a religiosos, religiosas, sacerdotes y fieles laicos que caminaron y oraron unidos por el don de la paz, elevando sus plegarias para que prevalezcan el diálogo, la fraternidad y el bien común en el país.

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