Mons. Óscar Aparicio en Corpus Christi: “Que sea de verdad un llamado serio a decir basta de odio, basta de resentimiento”
En la solemnidad de Corpus Christi, celebrada en la Catedral Metropolitana de Cochabamba, el Arzobispo de Cochabamba, Mons. Óscar Aparicio, exhortó a los bolivianos a construir caminos de paz, unidad y reconciliación, afirmando que la presencia de Jesucristo en la Eucaristía debe traducirse en acciones concretas en favor de la vida, la justicia y el bienestar de todos.
Durante su homilía, el prelado recordó que la celebración del Cuerpo y la Sangre de Cristo es una expresión de fe de una Iglesia que camina junto a su pueblo y reconoce la presencia viva del Señor en medio de la historia.
“Estamos justamente congregados así, llenos de gozo y de fiesta, para mirar al Señor, para mirar la providencia de Dios en nuestras vidas, en nuestro mundo, en nuestras comunidades y en nuestra familia”, afirmó.
Mons. Aparicio destacó especialmente el testimonio de los estudiantes y unidades educativas que, durante toda la noche y la madrugada, trabajaron en la elaboración de las tradicionales alfombras y mosaicos para el paso del Santísimo Sacramento.
“Es una muestra real y verdadera de reconocer que la presencia de Dios, verdadero pan y verdadera bebida, nos llena el corazón, nos llena de alegría y de gozo. No estamos caminando solos”, expresó.
La Eucaristía debe transformar la sociedad
El Arzobispo señaló que la fe en Cristo Eucaristía no puede quedarse en una simple celebración externa, sino que debe reflejarse en la vida cotidiana, en las familias, comunidades y en la sociedad boliviana.
“Si esto es real, si esto es verdadero, debería traducirse también en nuestras comunidades, debería traducirse en nuestras familias, debería traducirse en nuestra sociedad”, manifestó.
En ese sentido, recordó que Dios es quien provee el pan para su pueblo y llamó a quienes tienen responsabilidades públicas y sociales a trabajar por el bienestar común.
“Uno de los elementos fundamentales, hoy más que nunca en nuestra Bolivia, es trabajar justamente para proveer este pan. Queremos optar por el Dios de la vida”, afirmó.
Asimismo, subrayó que el mensaje de Corpus Christi impulsa a los creyentes a respetar la dignidad de cada persona y a construir relaciones basadas en el amor y la fraternidad.
“Somos aquellos que procuran el bienestar de todos nuestros hermanos y hermanas, que nos podemos mirar cara a cara porque somos hijos e hijas de un solo Padre”, señaló.
Un mensaje de paz para Bolivia
En la parte central de su reflexión, Mons. Aparicio relacionó el mensaje eucarístico con la realidad que atraviesa el país, destacando que Jesucristo es fuente de verdad, justicia, paz, unidad y reconciliación.
“¿Qué es lo que anunciamos? A Jesús, el verdadero pan, la verdadera vida entre nosotros, que trae la verdad, la justicia, la paz, la unidad, la comunión y la reconciliación”, afirmó.
El Arzobispo expresó su deseo de que la celebración de Corpus Christi ayude a sanar las divisiones y confrontaciones que afectan a la sociedad boliviana.
“Yo quisiera, junto a ustedes, elevar nuestra voz a todos los bolivianos, para que de verdad escuchemos esta palabra y entremos en este espíritu y en esta sintonía que el mismo Señor nos está enseñando”, manifestó.
Asimismo, pidió a Dios “ablandar los corazones” y conceder a todos la capacidad de transmitir paz y esperanza.
“Que el Señor nos conceda su paz y su alegría, pero también que seamos capaces de transmitirlas a los demás, no en cerrazones o resentimientos o en odios o en confrontaciones”, exhortó.
“Basta de guerra, basta de muerte”
Al concluir la celebración, Mons. Aparicio elevó un llamado firme a favor de la reconciliación y la convivencia pacífica, invitando a toda la sociedad a dejar atrás las divisiones y construir la comunión que nace de Cristo Eucaristía.
“Que sea de verdad un llamado serio, grande, a decir basta de guerra, basta de muerte, basta de enemistades, basta de odio, basta de resentimiento”, expresó.
Finalmente, pidió que Jesús Sacramentado, presente en la vida de la Iglesia y del pueblo creyente, conceda a Bolivia la gracia de la paz, el amor y la fuerza para caminar unidos.
“Que Jesús sea presente en medio nuestro, que Él nos conceda su gracia, la paz, el amor y la fuerza, porque se nos ha dado a nosotros para que exista la comunión y para que podamos anunciarlo a los demás.”
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