Con una Eucaristía y una jornada formativa la Asociación de Educadores católicos conmemoró el Día del Educador Católico, la misma inició con la celebración de la Eucaristía.
Durante la celebración, el arzobispo de Cochabamba, Mons. Oscar Aparicio, invitó a los educadores a redescubrir la esencia de su vocación, afirmando que la misión educativa solo puede comprenderse plenamente desde la fe.
"Como educadores católicos, si no miramos nuestra historia con ojos de fe es poco lo que podemos hacer; si no leemos nuestra identidad con ojos de fe, es poco lo que podemos hacer", expresó.
El prelado recordó que el primer deber de un educador católico es mantener una profunda relación con Dios y transmitirla a las nuevas generaciones.
"Lo primero que un educador católico debe hacer es apoyarse en Dios y darlo a conocer. Ustedes tienen al mando a tantos jóvenes; no pueden olvidarse de esto, hermanos y hermanas", señaló.
Mons. Aparicio destacó que la educación católica no puede reducirse únicamente a la transmisión de conocimientos, sino que tiene como fundamento el anuncio de Jesucristo y la formación en la fe. "Si educamos, educamos en la fe sobre todo; somos parte de una comunidad, somos Iglesia, con una identidad apoyada en Jesús y apoyada en Dios", afirmó.
Asimismo, recordó que los educadores no trabajan de manera aislada, sino como miembros de la Iglesia, llamados a realizar su misión en nombre de Cristo y al servicio de la comunidad.
Mons. Iván Vargas los anima a vivir su vocación con compromiso
Posteriormente, el obispo auxiliar de Cochabamba, Mons. Iván Vargas, invitó a los docentes a redescubrir su identidad y vocación como maestros católicos.
Durante su intervención, señaló que el desafío principal consiste en no reducir la labor educativa a una función laboral, sino comprenderla como una auténtica vocación de servicio.
"No somos funcionarios; somos profesores o maestros por vocación, e incluso por vocación divina", afirmó.
Mons. Vargas destacó que un verdadero educador no solo transmite conocimientos, sino que forma corazones y transforma vidas, acompañando el crecimiento humano y espiritual de sus estudiantes.
El Obispo Auxiliar también animó a los maestros a asumir con responsabilidad los desafíos que plantea el avance de la tecnología y la constante necesidad de actualización profesional, invitándolos a participar en procesos permanentes de formación e investigación para responder mejor a las necesidades de las nuevas generaciones.
Finalmente, recordó una enseñanza del papa Francisco al definir al maestro como "un artesano de humanidad", porque tiene la misión de moldear, acompañar y hacer crecer a cada estudiante, ayudándolo a desarrollar plenamente sus capacidades y valores.
"Por nuestras manos pasan estudiantes que, con dedicación, esfuerzo y amor, pueden convertirse en verdaderas joyas para la sociedad", expresó.
Al concluir su mensaje, Mons. Iván Vargas agradeció el compromiso de los educadores católicos de Cochabamba por transmitir, además de conocimientos, los valores del Evangelio en las aulas, alentándolos a continuar su misión con entusiasmo y fidelidad.
La jornada concluyó con un renovado compromiso de los educadores de seguir formando a las nuevas generaciones desde la fe, el servicio y la esperanza, respondiendo al llamado de la Iglesia de ser auténticos testigos de Cristo en el ámbito educativo.
Comentarios
Publicar un comentario