El secretario general de la Conferencia Episcopal Boliviana y obispo de la Diócesis de El Alto, Mons. Giovani Arana, expresó su profunda preocupación por la situación que vive Bolivia a causa de los bloqueos y conflictos sociales que ya superan las tres semanas, afectando gravemente a la población, especialmente en el departamento de La Paz y la ciudad de El Alto.
Durante una entrevista realizada por Bolivia TV, el prelado afirmó que la situación “ha llegado a un límite” debido al desabastecimiento de alimentos, el incremento de precios y las dificultades que enfrentan miles de familias que viven del comercio informal.
“Son más de veinte días que estamos con bloqueos y de verdad que la población está sufriendo. En El Alto, más del ochenta por ciento vive del comercio informal y se ha visto profundamente afectado. No hay alimentos y los productos están muy caros. Creemos que hay una urgencia en la solución de estos conflictos”, manifestó.
Mons. Arana señaló que el principal desafío para alcanzar una solución es la pérdida de confianza entre las partes involucradas. Explicó que tanto los movimientos sociales como las autoridades han ido debilitando sus relaciones, dificultando un diálogo sincero y fluido.
“Sentimos que ha habido una pérdida de confianza entre los movimientos sociales y los gobernantes. Eso dificulta el diálogo, pero creemos que es posible reconstruir esa confianza y abrir espacios de encuentro”, indicó.
Asimismo, remarcó que la Iglesia Católica viene realizando gestiones para acercar a ambas partes y generar condiciones favorables para un diálogo directo, cara a cara, que permita encontrar soluciones concretas a la crisis.
“El problema comenzará a solucionarse cuando ambas partes se sienten y dialoguen directamente. No es lo mismo comunicarse mediante intermediarios, entrevistas o comunicados. La sensibilidad de este momento exige escucharse mutuamente”, afirmó.
El secretario general de la Conferencia Episcopal advirtió también sobre las graves consecuencias humanitarias que están dejando los conflictos, recordando que incluso ambulancias y suministros médicos han tenido dificultades para circular.
“Cuando ya llegamos a estos límites estamos hablando de vidas humanas. Hay personas sufriendo, enfermos que necesitan atención y familias enteras afectadas. No podemos seguir dando más tiempo al conflicto; el diálogo debe darse cuanto antes”, expresó.
Mons. Arana aclaró que la Iglesia no busca intereses políticos ni partidarios, sino únicamente contribuir a la pacificación y la convivencia fraterna del país.
“El único interés que tenemos como Iglesia es la pacificación y la convivencia fraterna que debe reinar en nuestro país”, sostuvo.
Finalmente, dirigió un mensaje de esperanza a toda la población boliviana, animando a no caer en la desesperación y a continuar fortaleciendo la oración en medio de la incertidumbre.
“A la población que está sufriendo queremos decirle que no pierda la esperanza. Esta situación va a cambiar. A los fieles creyentes les pedimos continuar orando para que Dios nos ayude a salir de esta situación”, concluyó.
Foto: Facebook: Conferencia Episcopal Boliviana

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