Arzobispo de Cochabamba llama a la esperanza y a la confianza en Dios ante las dificultades que vive el país
Durante la celebración dominical, Mons. Óscar Aparicio, Arzobispo de Cochabamba, reflexionó sobre las lecturas del día destacando la misión de los creyentes como testigos del Evangelio en medio de las dificultades y desafíos del mundo actual. Inspirado en las palabras del profeta Jeremías, del apóstol Pablo y del mismo Jesucristo, el prelado invitó a los fieles a no perder la confianza en Dios y a mantenerse firmes en la fe.
El Arzobispo recordó que la Palabra de Dios está dirigida especialmente a quienes han sido llamados a anunciar el Evangelio: discípulos, apóstoles, agentes de pastoral y todos los bautizados que forman parte del Pueblo de Dios. Señaló que, al igual que los profetas de todos los tiempos, los cristianos están llamados a proclamar la verdad de Dios incluso cuando esta no es aceptada o genera incomprensión y rechazo.
“El profeta, el discípulo y el creyente no están en función de sí mismos, sino en función de Dios y de su pueblo. Son enviados para anunciar la Palabra y hacer presente a Dios en medio de la humanidad”, afirmó.
Un mensaje para nuestro tiempo
Mons. Aparicio centró una parte importante de su homilía en la realidad que atraviesa el mundo y particularmente Bolivia, subrayando que el mensaje de Jesús: “No tengan miedo”, cobra hoy una especial vigencia.
“El Evangelio nos invita a encontrar consuelo en medio de las adversidades. Las guerras y los odios fratricidas son un escarnio fatal para nuestro mundo. La crisis a la que se nos lleva es terrible”, expresó.
Asimismo, hizo referencia a las tensiones sociales y políticas que afectan al país, lamentando las actitudes de confrontación y división que dificultan la convivencia entre los bolivianos.
“Vivimos situaciones complejas, con corazones cerrados, encerrados en el odio y el resentimiento. Parece que la mentira prevalece, que el engaño prevalece y que lo político fuera más importante que cualquier otra cosa”, manifestó.
Frente a esta realidad, el Arzobispo exhortó a los fieles a no dejarse vencer por el miedo ni la desesperanza, sino a convertirse en testigos del amor de Dios.
Dios cuida de sus hijos
Comentando las palabras de Jesús en el Evangelio, Mons. Aparicio recordó que Dios conoce y cuida cada detalle de la vida de sus hijos. “No teman entonces, porque valen más que muchos pájaros”, citó, destacando que la providencia divina acompaña permanentemente a quienes confían en Él.
En este sentido, animó a la comunidad cristiana a renovar su confianza en el Señor, especialmente en tiempos difíciles, recordando que Dios nunca abandona a su pueblo.
Un llamado a ser testigos de esperanza
Al concluir su reflexión, el Arzobispo de Cochabamba invitó a los fieles a ser portadores de esperanza en medio de la realidad actual.
“No teman. Anuncien que el amor de Dios es inconmensurable. Confíen en Dios que salva la vida de todas las personas. Sean todavía testigos en este mundo”, exhortó.
Finalmente, pidió que el Señor fortalezca a todos los creyentes para que continúen siendo auténticos profetas, discípulos y apóstoles que anuncian la Buena Noticia con valentía y esperanza en medio de los desafíos de nuestro tiempo.
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